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Histórico de Noticias



30-Ene-2008
 

Torrecerredo pasa página.
Torrecerredo pasa página.


La presentación del libro de José Luis Aller cerró los actos conmemorativos del 75 aniversario del club decano del montañismo asturiano.

Deja entrever su presidente, Amador Fernández, que no ha sido intención del club llamar la atención sobre la efemérides más allá del reconocimiento a los pioneros del grupo ni más acá del agradecimiento al millar y medio de socios que hoy en día dan continuidad al sueño de cumbres que inspiró a aquéllos. Es por ello que la junta directiva de la Agrupación Montañera Astur Torrecerredo no han puesto en escena un programa específico de actos para conmemorar los tres cuartos de siglo de existencia del club decano del montañismo asturianos, si bien la entrega del Premio de Deporte de EL COMERCIO, el pasado mes, y la edición del libro 'Torrecerredo, 75 años', la pasada semana, dejan todavía resonancias del cumpleaños. Aun sin pretenderlo, «la gente nos dice que estamos de moda. Este periódico, especialmente, se ha portado muy bien con nosotros y ha contribuido a que sigamos en el candelero», asegura el librero y montañero gijonés.

La edición de un libro que recorre la senda del club desde el año 1932 es el único homenaje que se han dado los 'cerredos' para festejar este cumpleaños especial. José Luis Aller Manrique, que fue presidente de la agrupación entre 1971 y 1975, reúne los nombres, fechas, lugares y acontecimientos más relevantes de la agrupación en el volumen 'Torrecerredo, 75 años', presentado el pasado viernes en la sede social del club ante cerca de un centenar de socios.

Amador resalta que «estamos contentos con el resultado final de un libro que ofrece una visión general, en textos e imágenes, de la historia del club, con una edición muy cuidada y un diseño muy atractivo».

Advierte el presidente de Torrecerredo de que la que acaba de salir a la calle es la primera y la última edición que se hará de esa obra, por lo que quien quiera disponer de la misma ha de hacerse con ella antes de que se agote. Han sido editados 2.500 ejemplares, de los que un millar y medio están reservados a los socios, 350 serán entregados a Cajastur (entidad que lo financia con el Ayuntamiento de Gijón), un centenar y medio quedará en depósito para regalar a invitados del club y medio millar saldrán a la venta en las librerías.

Este libro supone una nueva aportación a la ya poblada bibliografía asturiana de montaña y montañismo. Amador se enorgullece de que esa senda la abrió un histórico socio del grupo, el montañero y fotógrafo José Ramón Lueje, promotor de la revista 'Torrecerredo', «que fue santo y seña del montañismo asturiano y una referencia nacional, sin duda alguna. Las publicaciones del club madrileño Peñalara y la nuestra eran las principales de España, además de alguna editada en los Pirineos».

Añade que Lueje allanó el camino para las futuras generaciones de escritores de montaña, ya que «de su trabajo se nutrieron buena parte de los libros de mapas y rutas posteriores», recuerda.

No fue esa aportación topográfica la faceta más conocida y reconocida de aquel visitante de cumbres, pero «lo cierto es que el primer mapa serio de los Picos de Europa lo realizó Lueje. Su trabajo como inspector del timbre del Ministerio de Hacienda y su posición social acomodada le permitían pasarse una semana, por ejemplo, visitando y viviendo con pastores de la zona».

Eran otros tiempos y otros usos, aunque el cariño a la montaña une en la cordada a aquellas generaciones con las actuales. Tras el aniversario, Torrecerredo pasa página camino de nuevas cimas, pero lo hace con un libro y un galardón más en la mochila.

Francisco Álvarez
El Comercio




26-Ene-2008
 

Torrecerredo, punto y seguido.
Torrecerredo, punto y seguido.
La Agrupación Montañera cerró los actos de sus 75 años con un libro

La Agrupación Montañera Astur Torrecerredo cerró anoche sus primeros 75 años de vida (que cumplió el año pasado) con la presentación de un libro que recoge, precisamente, su devenir en la historia del montañismo y el excursionismo gijonés desde que el club fuera fundado en el año 1932 con el nombre de Estrella Blanca, que ya se usaba desde los años veinte del siglo pasado.

El acto se celebró en los nuevos locales que desde hace unos años Torrecerredo tiene en la calle de Joaquín Fernández Acebal, que se quedaron pequeños para acoger a los numerosos socios del club que acudieron al acto.

«Cumplir setenta y cinco años constituye un orgullo y una satisfacción», afirmó el presidente del Torrecerredo, Amador Fernández, quien destacó que el club es el fruto de «hombres muy importantes en la montaña asturiana», y citó especialmente a José Ramón Lueje (1903-1981), que preside, en un retrato, el salón de actos de la sede social, donde tuvo lugar la presentación del libro, del que es autor José Luis Aller, ex presidente del Torrecerredo. Junto a Amador Fernández y a José Luis Aller protagonizaron el acto el concejal de Mantenimiento Urbano y Rural (en sustitución del de Deportes, de viaje en Madrid), Manuel Faustino García, «Tino Venturo», y José Vega, responsable de la Obra Social y Cultural de Cajastur, entidad que, junto con el Ayuntamiento de Gijón, financió la publicación del libro de la historia del club montañero. Parafraseando un viejo dicho azulgrana, el representante de Cajastur señaló que el Torrecerredo «es más que un grupo y Aller hace de notario de la historia del club en el libro».

Por su parte, el concejal Manuel Faustino García recordó la vinculación del Torrecerredo con la ciudad de Gijón, que se plasmó el 29 de diciembre del año 2006 con la concesión a la entidad montañera de la medalla de plata de Gijón.

También destacó el concejal socialista que el Torrecerredo es ejemplo de lo que «es la montaña en esta ciudad», especialmente, dijo, con la organización de la Semana Internacional de Montaña, que es un referente nacional en su especialidad, y agradeció al club que «paseara el nombre de Gijón por las grandes montañas del mundo».

Cerró el acto José Luis Aller, que anoche tuvo que dedicar numerosos ejemplares de su libro a petición de los socios, asegurando que para él «fue un privilegio haber colaborado en esta publicación, que es la obra de muchos», por las aportaciones, consejos y correcciones recibidas de muchos socios.

«Es un pequeño reflejo de la historia del Torrecerredo», afirmó el autor del libro, para quien «lo más enriquecedor fue contactar con personas que vivieron la historia del club desde el principio». En definitiva, señaló Aller, «un trabajo que me resultó muy gratificante, ya que me permitió conocer los entresijos del club».

A continuación, el propio José Luis Aller comentó una proyección de diapositivas en la que se recoge la historia del club desde antes de que fuera fundado, es decir, sus orígenes a principios de los años veinte del siglo pasado con el club montañero Estrella Blanca, que en los años treinta cambiaría el nombre por el de Peña Castil (actualmente, en el seno del Torrecerredo existe otra entidad con ese nombre), para terminar, en 1947, denominándose Agrupación Montañera Astur Torrecerredo tras integrarse bajo ese nombre diferentes colectivos montañeros gijoneses.

J.M. Ceinos
La Nueva España




31-Dic-2007
 

Caldereta en prosa
Caldereta en prosa


El libro de la histórica receta de Calixto Alvargonzález, primer director de EL COMERCIO, se presenta con el plato cocinado en Las Delicias

Casi al mismo tiempo que escribía el libro sobre la caldereta de Calixto Alvargonzález probó suerte con la mixtura de pescados. La publicación llegó a buen puerto, pero el plato no logró su punto. El autor de ambos, Miguel Arrieta Gallastegui, admite que «aunque los pescados me quedaron magníficos, al caldo le faltó consistencia. Me quedó ralo». La experiencia le dijo entonces que la receta de don Calixto era sencilla sólo en apariencia. «No tiene nada de complicada en cuanto a ingredientes porque se basa en hacer sucesiones de capas de pescados del más duro al más delicado y en el medio poner una capa de cebolla y tomate». Sin embargo, como en todo, a la caldereta también hay que imprimirle el toque maestro que, como dice Miguel Arrieta, «seguro que cae en la siguiente».

En esos términos se presentó ayer, en el restaurante Las Delicias, el volumen 'Caldereta y limonada. Un canon culinario con posibles', que edita Trea, para inmortalizar en prosa una receta «histórica y canónica», según señala Huici, el editor. Una propuesta gastronómica que, por otra parte, ya había recuperado EL COMERCIO con anterioridad para, incluso, bautizar con su nombre los premios gastronómicos que concede al año el periódico y que ya han recibido, entre otros, Manuel de la Osa, Hilario Arbelaitz y Sergi Arola.

La razón por la que don Calixto recogió con tanta devoción esta receta que tantas bocas de pescadores alimentó sigue siendo un enigma. Según Miguel Arrieta, «Calixto heredó de su padre, Anacleto, el gusto por la cocina y como tenía una conservera probablemente conocía muy bien este plato típico de los pescadores».

Receta con firma

Hoy es de las pocas recetas que se pueden asociar a un nombre, porque, como explica Arrieta «calderetas hay muchas, incluso el marmitako vasco es una caldereta sólo de bonito, pero la de Calixto es única y peculiar por el empleo de los pescados locales. La materia local es lo que la convierte en diferente al resto».

Sencillez la de esta receta legendaria a la que sin embargo Calixto Alvargonzález no se resistió a darle un toque burgués. «Uno, en sus mariscos porque los pescadores mezclaban furagañes, lubinas... pero él incluía además mariscos diversos».

Y otro, en su propuesta de maridaje. «Calixto asocia la caldereta con una bebida como la limonada. Para él es maridaje fiel y específica compensadora de la potente fuerza que aporta una única guindilla o más de diez kilos de materia y sustancia comestible». La limonada de don Calixto es el resultado de la mezcla de dos vinos blancos, Heredia y jerez de misa, con champán en proporción de cuatro partes de vino por una de champán sometida a un proceso de semicongelación con el añadido de unos sofisticados azúcares en forma de 'esponjaos' que potencia el contenido alcohólico de la mezcla. «Vamos limonada, es decir, de limón nada», bromea Arrieta.

Tras la presentación del libro, se sirvió una comida para probar precisamente el mítico plato. Entre los comensales, el autor y editor, la alcaldesa de Gijón, Paz Fernández Felgueroso, y el director de EL COMERCIO, Íñigo Noriega.

Leticia Álvarez
El Comercio




28-Dic-2007
 

Trea presenta 'Lo comido y lo servido'
Trea presenta 'Lo comido y lo servido'


Trea presentó ayer en Oviedo el libro 'Lo comido y lo servido', obra de Eduardo Méndez Riestra, presidente de la Academia de Gastronomía Asturiana, un recorrido por la alimentación en el Principado desde los primeros tiempos a la Edad Moderna. La presentación corrió a cargo de Javier Fernández Conde y el colaborador de EL COMERCIO José Manuel Vilabella.




28-Dic-2007
 

Poesía de Mingotes en la Inmaculada
Poesía de Mingotes en la Inmaculada


'Del pupitre a la biblioteca', que organiza la asociación de antiguos alumnos del colegio de la Inmaculada, arrancó ayer con el libro 'Poesía', de Miguel Mingotes Pendás. La presentación, que se celebró en el Paraninfo del centro, corrió a cargo de Alfonso Peláez. El próximo lunes, a las 19.45 horas, será el turno del escritor Jesús del Campo.